Por Juan Tomás Taveras.- La justicia es la responsable de establecer los controles sociales que son el fundamento para exigir transparencia ética en todo el quehacer humano y muy especialmente a los servidores públicos y grupos de poder. Lamentablemente nuestro sistema de justicia tiene muchas fallas y debilidades que permiten la impunidad y el desorden institucional imperante en nuestro país

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, ONU, todo sistema de justicia está conformado por una estructura de diferentes instituciones y actores que deben trabajar integrados e interconectados en sinergia, estos actores son: jueces, fiscales y policías a quienes definen como funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Sin embargo, nuestro Estado dominicano y las autoridades políticas no le han dado o reconocido el verdadero rol que le corresponde a la Policía, de ser el brazo fuerte de la justicia.

Los incidentes vistos en las redes sociales y noticieros de televisión muestran claramente que ya los habitantes dominicanos no respetan la policía ni la ley. Llama la atención el caso del incidente ocurrido en días recientes en el sector de Maquiteria, Santo Domingo Este, donde una supuesta banda de narcotraficantes aterrorizó a todos los residentes del sector. Se transportaban en varios vehículos incluidos automóviles de lujo y haciendo disparos al aire con pistolas y escopetas, penetrando en negocios y viviendas y hasta golpeando ciudadanos, llevándose todo lo que encontraban a su paso.

Situaciones como esta nos llenan de preocupación y entendemos que deben llamar la atención de las autoridades políticas, porque un país en donde el turismo representa uno de los principales renglones de la economía, renglón en que el gobierno ha puesto más empeño y se está esforzando en proteger, estos hechos pueden interrumpir los avances y resultados esperados.

El sistema de justicia inquisidor en la República Dominicana, heredado de los códigos napoleónicos y que estaba basado en la íntima convicción del juez, tenían la debilidad de que no aplicó el respaldo del jurado que originalmente mandan dichos códigos, sistema que cambia a partir del año 2002 por un sistema probatorio, donde la íntima convicción del juez debe estar basada en las pruebas.

Entonces queda claro que ambos sistemas de justica, el anterior del 2002 y el actual, sigue siendo injusto, ineficiente y débil, porque anteriormente todo estaba basado en la íntima convicción del juez sin respaldo de los jurados y hoy está basado en las pruebas, pero no tenemos las garantías de las tecnologías científicas requeridas para que sea eficiente el sistema probatorio.

Esta tecnología la tenemos en gran parte en el país, pero no usa de manera institucional el personal preparado y adecuado, mediante experticias minuciosas de investigación realizada por peritos y técnicos que garanticen la aplicación de la misma con eficiencia, honestidad y transparencia.

En ambos casos se requiere de una policía profesionalizada, tecnificada y bien pagada. A pesar de todo ello, en el sistema inquisitorio la policía por lo menos mantenía el principio de autoridad y respeto por la sociedad, hoy día el sistema actual no cuenta ni siquiera con eso, ya que nuestra Policía está más débil y desprotegida que nunca.

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Jenchy Suero Jesús Antonio Suero Castillo (Jenchy Suero), nació en San Juan de la Maguana, catedrático universitario, comunicador, economista y abogado. Ha dirigido diversas entidades profesionales y organizativas de la sociedad, etc. Jenchy Suero, conduce y produce el programa televisivo: “Primera Hora” y conduce “Panorama Social, ambos cada día de lunes a viernes en la televisión de Santo Domingo República Dominicana.

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