El ejército ruso afirmó el domingo haber llevado a cabo mortíferos ataques con misiles contra cuarteles de las tropas ucranianas en represalia por la muerte de decenas de soldados rusos en un ataque con cohetes hace una semana. Las autoridades ucranianas negaron que hubiera víctimas.

El Ministerio de Defensa ruso dijo que sus misiles alcanzaron dos bases temporales que albergaban a 1,300 soldados ucranianos en Kramatorsk, en la región oriental de Donetsk, matando a 600 de ellos. El portavoz del Ministerio, Igor Konashenkov, dijo que los ataques fueron en represalia por el ataque de Ucrania en Makiivka, en el que murieron al menos 89 soldados rusos.

Serhii Cherevatyi, portavoz de las fuerzas ucranianas en el este, declaró a The Associated Press que los ataques rusos sobre Kramatorsk sólo dañaron infraestructura civil y que “las fuerzas armadas de Ucrania no se vieron afectadas”.

La administración regional de Donetsk dijo que siete misiles rusos alcanzaron Kramatorsk, mientras que otros dos cayeron en Kostyantynivka, sin causar víctimas. Indicó que una institución educativa, una instalación industrial y garajes resultaron dañados en Kramatorsk, y que una zona industrial fue alcanzada en Kostyantynivka.

El alcalde de Kramatorsk, Oleksandr Honcharenko, dijo que dos edificios escolares y ocho casas de apartamentos fueron alcanzados durante la noche. Las fotos que publicó no mostraban indicios de que se hubiera tratado de un ataque de la magnitud reivindicada por los rusos ni de que hubiera alguien en los edificios cuando fueron alcanzados.