La posfascista Giorgia Meloni, primera mujer en dirigir Italia, tomó este domingo el relevo del centrista y proeuropeo Mario Draghi a la cabeza de la tercera economía de la zona euro y llamó a su gobierno a permanecer unido.

“Debemos permanecer unidos, hay emergencias que el país tiene que afrontar. Tenemos que trabajar juntos”, declaró Meloni, de 45 años, tras un primer consejo de ministros de media hora.

La nueva primera ministra encabeza una coalición con la Liga, la formación ultraderechista y anti-inmigración de Matteo Salvini, y con la declinante Forza Italia de Silvio Berlusconi. Pero la alianza ya está mostrando algunas grietas.

En la mañana, Meloni recibió del exjefe del Banco Central Europeo la simbólica campanilla de plata usada para dirigir los debates del consejo de ministros. También se reunió durante más de una hora con Draghi en el palacio Chigi de la capital, la sede del gobierno.

Un siglo después de la llegada al poder del dictador Benito Mussolini, esta exadmiradora del Duce tomó las riendas del gobierno más a la derecha que ha conocido el país desde la creación de la República en 1946.