Pese a que el Ministerio de Trabajo resolutó que el trabajo doméstico quedará regulado de manera formal, empleadores y personas que se dedican al oficio comentan que, aunque no han establecido un contrato por escrito, conllevan una relación armoniosa y respetuosa sobre las obligaciones y derechos de ambas partes, por lo que consideran que lo novedoso de la formalización es la contribución a la seguridad social.

“Eso está bien, que le pongan régimen a este trabajo que consume la vida de nosotras (las trabajadoras domésticas)”, expresó a Diario Libre Luisa Peña, quien se levanta a las 5:30 de la mañana todos los lunes para “internarse” en la casa de una familia en Santo Domingo hasta los viernes en la tarde, cuando regresa a su casa en San Cristóbal.

Comenta que lleva ocho años con su “trabajito”, ganándose 15,000 pesos por encargarse de cocinar, limpiar y sacar a pasear el perro. Aunque no ha recibido ningún trato inadecuado por parte de sus empleadores, se alegra por la resolución que le permitirá tener un seguro de salud en el que ya aspira incluir a su esposo y su hija menor.

“El trabajo doméstico es el tercer sector que genera mayores empleos entre las mujeres en el país”Pável Isa ContrerasMinistro de Economía

Peña es una de las más de 20 mujeres que se trasladan en transporte público a trabajar en hogares desde esa provincia. Dice que le gusta su trabajo porque es lo que sabe hacer, y desde que empezó a trabajar delimitó con su jefa sus momentos de descanso y conversaron sobre el uso de uniforme.