New York.- Varios dominicanos en esta ciudad fueron reconocidos el pasado fin de semana por el Instituto de Dominicanos en el Exterior (INDEX), por su ardua y excelente labor en Estados Unidos, contribuyendo al posicionamiento de la RD alrededor del mundo, siendo ejemplo para nuestras comunidades en el exterior.
Así lo proclamó John Sánchez, director del INDEX-NY, añadiendo que tras resumir los programas comunitarios, académicos y culturales que viene desarrollando esta institución, los reconocidos han sido ejemplos de lucha, esfuerzo y progreso en territorio estadounidense.
“Nos sentimos altamente satisfecho por la destacada labor de cada uno de ustedes, cuyos trabajos mantienen en alto la dignidad y dominicanidad en el exterior”, dijo Sánchez.
“Nuestro Gobierno tiene la misión de no dejar pasar desapercibido a los dominicanos que ponen en alto la dominicanidad, que con su ejemplo y esfuerzo de trabajo alrededor del mundo tienen a nuestro país muy en alto”, precisó.
“Estamos empeñados en que nuestros connacionales no pierdan su identidad, esa segunda y tercera generación de quisqueyanos que nacen aquí, nosotros estamos para decirles que son dominicanos y no pueden olvidarse de sus raíces”, sostuvo.
“Nosotros queremos que esto sea una tradición, las generaciones futuras necesitan saber de sus raíces y que, si ellos lo hacen bien en este país, si ellos se esfuerzan para progresar y superarse, van a tener un Gobierno, una entidad, y una institución que los va a reconocer”.
También hablaron en el acto Rafael Núñez, Alejandro Rodríguez (Tontón) y Aris Guevara.
Los reconocidos fueron el empresario Cirilo Moronta, que en su ausencia, por encontrarse en la provincia de Higüey entregando alimentos no perecederos que su fundación y otras instituciones recaudaron para los damnificados del pasado huracán Fiona, lo recibió su esposa Yanilda Estrella.
También José Hernández, Cornelio Olivo, Richard Peralta, Rolando Robles y Sandra Jarry. El comunicador Robles dio las gracias a nombre de los demás.
Al inicio del acto, celebrado en el restaurant 809 (La Casa Dominicana) en el Alto Manhattan, se entonaron los himnos de EUA y la RD. Luego, hubo una invocación religiosa a cargo de Maritza Báez. Al final se brindó una variada picadera con sangría.